diumenge, 12 de novembre de 2017

La noche de los cristales rotos

Publicado en el blog Culturizando
9 noviembre de 2017

La Noche de los Cristales Rotos (en alemán: Reichspogromnacht, Reichskristallnacht o Novemberpogrome) fue una serie de ataques combinados ocurridos en la Alemania nazi y Austria durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938 y llevado a cabo por las tropas de asalto de las SA conjuntamente con la población civil, mientras las autoridades alemanas observaban sin intervenir.

 En la noche del 9 de noviembre de 1938 hubo un estallido de violencia contra los judíos en todo el Reich. Parecía imprevisto, provocado por la furia de los alemanes por el asesinato de un funcionario alemán en París en manos de un adolescente judío alemán huido a Francia cuya familia fue deportada a Polonia, quien disparó al secretario de la embajada Vom Rath por no escuchar sus quejas. Pero en realidad, el ministro de propaganda alemán Joseph Goebbels y otros nazis habían organizado cuidadosamente los pogroms (palabra rusa que significa un ataque o disturbio).
En dos días, más de 250 sinagogas fueron quemadas, más de 7.000 comercios de judíos fueron destrozados y saqueados, docenas de judíos fueron asesinados, y cementerios, hospitales, escuelas y hogares judíos fueron saqueados mientras la policía y las brigadas de bomberos se mantenían al margen. Los pogroms se conocieron como Kristallnacht, la “Noche de los cristales rotos”, por los cristales destrozados de los escaparates de las tiendas que llenaron las calles.
La mañana posterior a los pogroms, 30.000 judíos alemanes fueron arrestados por el “delito” de ser judíos y fueron enviados a campos de concentración, donde cientos de ellos murieron. Algunas mujeres judías también fueron arrestadas y llevadas a cárceles locales. Se prohibió que los negocios propiedad de judíos reabrieran a menos que fueran administrados por no judíos. A los judíos se les impusieron toques de queda, que limitaban las horas del día en que podían salir de sus casas.
Después de la “Noche de los cristales rotos”, la vida fue todavía más difícil para los niños y adolescentes judíos alemanes y austríacos. Los menores, que ya tenían prohibido entrar a museos, parques públicos y piscinas de natación, ahora eran expulsados de las escuelas públicas. Los jóvenes judíos, al igual que sus padres, fueron totalmente segregados en Alemania. En la desesperación, muchos adultos judíos se suicidaron. La mayoría de las familias trataba angustiosamente de irse.
Aquella noche comenzaba una nueva fase de las actividades antisemitas del NSDAP (Partido Nacional Socialista Obrero Alemán) y los aparatos estatales, conduciendo a la deportación y, finalmente, al exterminio de la mayor parte de los judíos que vivían en Alemania. Aunque pocas personas lo supieran entonces, la Noche de los Cristales Rotos era el primer paso en la persecución sistemática y el asesinato masivo de judíos en todas partes de Europa en lo que fue conocido posteriormente como el holocausto.

 

dissabte, 4 de novembre de 2017

En España la recuperación intensifica la desigualdad fiscal

Publicado en Contexto y Acción, 3 de noviembre de 2017
Espacio realizado con la colaboración del Observatorio Social de “la Caixa”.

“La recuperación económica en nuestro país sólo está favoreciendo a unos pocos y está intensificando la desigualdad”. Así de contundente se expresa Intermon Oxfam en su reciente estudio El dinero que no ves. Paraísos fiscales y desigualdad, donde se señala que España es el país de la UE donde más ha crecido la inequidad de renta desde el inicio de la crisis –veinte veces más que el promedio de la región.
Son las familias, según el informe las que han terminado por asumir el peso de la recuperación, pasando de aportar el 74% del total de impuestos en 2007 al 83% en 2016. La contribución de las empresas, por su parte, ha caído 10 puntos en el mismo periodo, del 22% al 12%.
Según denuncia la ONG en el estudio, la bajada del impuesto de sociedades ha supuesto una pérdida de 23.000 millones de euros –aproximadamente un tercio del presupuesto destinado anualmente a Sanidad– desde 2007 para el fisco. Un descenso recaudatorio que continúa, pese a los últimos meses de crecimiento del PIB y la acumulación de ganancias en las empresas más grandes. La hacienda pública española recaudó el año pasado un 52% menos mediante el impuesto de sociedades que en 2008. El resto de impuestos, sin embargo, han ido recuperando su peso hasta situarse en valores similares al período de precrisis.
Para Intermon Oxfam, la política fiscal adoptada por el gobierno de España en los últimos años ha dejado caer el peso de la recuperación en las familias del país y ha potenciado la elusión y evasión de capitales hacia paraísos fiscales.
Este diseño del modelo impositivo, señala la ONG, está impidiendo la reducción de la desigualdad en España. Así, por ejemplo, la brecha de recaudación se aleja en 6,3 puntos de la de los países de la zona euro.
Además, la inversión española hacia paraísos fiscales se ha multiplicado por cuatro en el último año, y uno de cada cuatro euros de inversión española ya toma el camino hacía uno de estos territorios.
Para hacerse una idea del volumen y la generalización que han adquirido este tipo de prácticas, Ofxam advierte de que la inversión española dirigida hacia paraísos fiscales ya es muy superior –cerca del 27% más– que la que se destina a toda la región de Latinoamérica. Al mismo tiempo, más de la mitad (54%) de la inversión extranjera que entra en el país proviene de un paraíso fiscal.
Para poner freno a esta crisis de desigualdad, Oxfam lanza en el informe una serie de propuestas para el Gobierno, el Parlamento y las administraciones públicas del país. Entre ellas,  la aprobación de una nueva ley contra la evasión que implique una mayor transparencia y colaboración entre organismos nacionales e internaciones y una reforma del sistema fiscal que reequilibre los impuestos y los tipos nominales. 


divendres, 13 d’octubre de 2017

Ara fa 83 anys

 Publicat al diari Avui, el 13 d'0ctubre del 2017

El dia 4 d’octubre de 1934 es constituí, a Madrid, un nou govern presidit per Alejandro Lerroux, líder del Partit Radical. Hi entraven tres ministres de la CEDA, partit democratacristià liderat per José-María Gil Robles, que havia estat el més votat a les darreres eleccions del 19 de novembre de 1933 (115 diputats), però que fins llavors havia estat exclòs del govern. L’alarma es va difondre per tot l’àmbit de l’esquerra, que creia que la República perillava pel sol fet que el partit més votat entrés en el govern. I a Catalunya, a més, molts veien en aquest fet una amenaça per a l’autonomia. Però pot ser que tots plegats pensessin que la República era seva en exclusiva. L’endemà, els partits d’esquerres trencaren indignats les seves relacions amb les institucions republicanes, que consideraven “falsejades”. Els obrers madrilenys es declararen en vaga. Al País Basc, la protesta popular assolí nivells propers a la lluita armada. I, a Astúries, es produí una autèntic alçament popular que es perllongà quinze dies.
A Catalunya, l’endemà, l’Aliança Obrera i el CADCI impulsaren una vaga general ben vista per la Generalitat, que en algunes poblacions va donar lloc a la proclamació de la República i, en altres, a manifestacions anticlericals. S’ha de remarcar que els anarquistes (CNT-FAI), enemics de l’Aliança Obrera i de la Generalitat, no secundaren aquests moviments. De fet, aquesta va ser la primera vaga general en què la CNT no va participar des de la seva fundació. Així les coses, els Mossos d’Esquadra de tot Catalunya reberen l’ordre de concentrar-se a Barcelona. Mentrestant, una gran manifestació desembocava a la plaça de Sant Jaume amb una pancarta que deia “Exigim la República Catalana”; a la Rambla, es cremava la premsa de Madrid; i La Humanitat, òrgan oficial d’Esquerra, qualificava d’“anticatalà, antidemocràtic, antisocialista i antirepublicà” el nou govern constituït a Madrid”, tot “recollint el guant llançat pels aventurers de la política i els servidors del feixisme”.
El dia 6, l’Aliança Obrera llançà un manifest que deia: “És avui que cal proclamar la República Catalana. Demà potser fora tard.” Jaume Miravitlles, implicat de ple en aquells esdeveniments, va escriure: “Qui no ha vist els centres d’Esquerra i d’Estat Català tremolant d’emoció i de santa impaciència no haurà vist de què és capaç el nostre poble en moments d’exaltació espiritual.” Però –escriu Cucurull– “el Govern de la Generalitat, que tant havia contribuït a crear l’ambient de protesta i que, de tres mesos ençà, amb la col·laboració directa de diferents partits polítics, havia iniciat els preparatius de la lluita armada contra l’Estat espanyol, vacil·lava”. Fins que, veient crítica la situació general a Espanya i les dificultats del govern de Lerroux, el president Companys agafà les regnes de la situació i, previ acord unànime del seu govern, “trenca tota relació amb les institucions falsejades” i anuncia que “la Generalitat assumeix totes les facultats del poder a Catalunya, proclama l’Estat Català de la República Federal Espanyola i (...) invita a establir a Catalunya el Govern Provisional de la República”. Però, ningú es va enganyar respecte a la manifestació que va acudir a la proclamació: “A la plaça (de Sant Jaume) –escriu Dencàs– no s’havia reunit la multitud d’altres vegades.” Després del president, va parlar Ventura Gassol. Mentrestant, Companys marxà del balcó i travessà el Saló de Sant Jordi, trobant-se amb un diputat que lluïa una barba blanca. Companys li digué: “Ja està fet! Ja veurem com acabarà! A veure si ara també direu que no soc catalanista.” Aymamí, que en dona testimoni, conclou: “Les seves paraules tenien quelcom d’amarg, que ens causà una gran impressió.”
La matinada del dia 7, tot havia anat aigua avall. Amadeu Hurtado ho resumeix així: “La feblesa del Govern de la Generalitat davant d’una demagògia nacionalista li havia fet concebre esperances que en contacte amb la realitat s’esvaïen.” I, mesos després, Francesc Cambó va definir-ho: “No fou més que una gran criaturada.”


 Resultado de imagen de 6 d'octubre de 1934

dijous, 12 d’octubre de 2017

¿Por qué han matado a Jean Jaurès?

Publicat a El País, 31 de Juliol del 2014
Juan Claudio de Ramón
 
 La tarde en que lo mataron, Jean Jaurès pensaba que la guerra podía evitarse. Lo discutía con sus colegas, mientras cenaba en el Café de Croissant, cuando un cañón de revolver separó los visillos de la ventana y descerrajó dos balas en su cabeza. De eso hoy se cumplen 100 años. Había transcurrido un mes desde el crimen de Sarajevo y Europa entera rodaba hacia el precipicio. (...) Pero Jaurès, dispuesto hasta el último minuto a prevenir la debacle, tenía dos bazas que jugar todavía: la unidad del movimiento obrero europeo y el prestigio de su propia figura.
El gran pacifista, el orador insuperable, el unificador del socialismo francés, había denunciado durante años, sin encubrir la rapiña francesa en África, la glotonería imperialista de las potencias europeas. Se había opuesto —sin éxito— a la ampliación del servicio militar a tres años, adoptada por el Gobierno francés para emular al alemán. (Para la encabritada prensa nacionalista ya siempre sería Herr Jaurès). Tampoco había logrado de los demás líderes del movimiento socialista el compromiso explícito de convocar la huelga general de los obreros europeos en caso de guerra. Contaba con poder acordar una estrategia conjunta el 9 de agosto, fecha prevista para una gran reunión de la II Internacional en París. Podía ser tarde. El Zar había firmado el decreto de movilización general. Se precisaba un golpe de efecto y Jaurès tenía a su disposición la tribuna de L’Humanité, el diario que él mismo había fundado en 1904 para divulgar el socialismo democrático.
Aquella noche iba a escribir un largo artículo que sacudiera la opinión pública europea. No pudo. La portada del día siguiente no trajo su firma al pie de un nuevo y martilleante J’accuse, sino la noticia de su muerte a manos de un tal Raoul Villain, seguidor de Acción Francesa, el partido nacionalista de Charles Maurràs. Dijo el verdugo: “Si he cometido este acto es porque el señor Jaurès ha traicionado a su país con su campaña contra la ley de los tres años [de servicio militar]. Juzgo que hay que castigar a los traidores y que es posible entregar la propia vida por esa causa”.
No es preciso ser socialista para llorar hoy la muerte de Jaurès, el tipo de líder político que la historia acaba honrando con la gala de la universalidad.
Tampoco nos es ajeno el gran debate que incumbió al socialismo de preguerra: el que oponía el internacionalismo, garante de la paz, al socialpatriotismo, de adhesión nacionalista. Como se recordará, Marx había dicho que el obrero no tenía patria. Jaurès podía detestar el chovinismo, pero sabía que las cosas no eran tan sencillas. De nuevo aquí intentó una síntesis: “Un poco de internacionalismo te aleja de la patria, pero un poco más te acerca” (sentencia no por famosa menos oscura). Ni entonces ni ahora la izquierda ha sabido solventar la dicotomía entre clase y nación. En la práctica casi siempre ha optado por el cálido abrigo de la bandera nacional. Así aquel verano, cuando de forma casi unánime la socialdemocracia, que se había llenado la boca de proclamas cosmopolitas la década previa, tomó las aguas bautismales del nacionalismo. ¡Y con qué diligencia! Socialistas de todas las naciones se sumaron obedientes a sus Gobiernos (las excepciones, como Rosa Luxemburg en Alemania, fueron directas a la cárcel).
Intentó la difícil síntesis entre clase y nación, entre el internacionalismo y el socialpatriotismo
El asentimiento socialista, que en Francia adoptó el pomposo nombre de Union sacrée, fue el último leño con que se alzó la pira para Europa: sin fábricas funcionando a pleno rendimiento guerrear a gran escala habría sido imposible. ¿Se habría avenido Jaurès a la guerra de no haberla podido evitar? Sus biógrafos no lo descartan. Pero lo más probable es que hubiera buscado un armisticio rápido y rechazado los términos de la paz cartaginesa de 1919.(...)
Y no carece de interés entre nosotros rescatar un dato jauresiano poco conocido. De estricta observancia jacobina, Jaurès abogó por el estudio de las lenguas regionales en la escuela francesa. Ahora bien, su propuesta, y esto es lo interesante, no estaba animada por la pulsión particularista o romántica. A la inversa: quería que los escolares del mediodía estudiasen lemosín, occitano y catalán para saberse más unidos a españoles, portugueses e italianos. No para aislarse en la cultura propia, sino para abrirse a una identidad cultural superior: la latinidad.
Al conocer la noticia de la muerte de quien había sido tantos años su mejor abogado, el pueblo de París salió a la calle. ¿Por qué han matado a Jaurès?, repetían afligidos. Eran los rostros cubiertos de ceniza que cantó Jacques Brel en una estremecedora balada que recuerda la muerte del tribuno; los cuerpos macilentos de quienes se habían deslomado desde los 15 años 15 horas en la fábrica y que estaban a punto de mezclar su sangre con el fango en la guerra más estúpida y monstruosa. Pour quoi ont-ils tué Jaurès? Pour quoi ont-ils tué Jaurès?


Resultado de imagen de jean jaures

dilluns, 3 de juliol de 2017

PAUSA


Cor meu, reposa
i deixa que el silenci
als sentits torni
el nom de cada cosa.
Vull dir «rosa» a la rosa.


Joana Raspall

 

dijous, 29 de juny de 2017

Libre soy, sólo por amor

No, no hay cárcel para el hombre.
No podrán atarme, no. 
Este mundo de cadenas 
me es pequeño y exterior.
¿Quién encierra una sonrisa? 
¿Quién amuralla una voz?
A lo lejos tú, más sola 
que la muerte, la una y yo. 
A lo lejos tú, sintiendo 
en tus brazos mi prisión, 
en tus brazos donde late 
la libertad de los dos. 
Libre soy. Siénteme libre. 
Sólo por amor.

Miguel Hernández 



dissabte, 10 de juny de 2017

Hacia un socialismo libre y democrático

Extracto de un artículo publicado en El País el 13 de septiembre de 1977
Juan Goytisolo

"La perspectiva exclusivamente «obrerista» de los movimientos marxista-leninistas implantados sobre todo en los núcleos estudiantiles y universitarios,(...) -esa concepción esquemática y abusiva de la sociedad en términos de obreros y fábricas, concepción que, fundada en una mitificación de la clase obrera, deja de lado o rechaza la problemática de todos los demás sectores sin cuya participación el tránsito de aquélla a un socialismo no autoritario resulta imposible. (...)
Los programas de nuestros partidos políticos no toman en consideración las aspiraciones de los seres humanos reales y concretos, para quienes lo que verdaderamente cuenta no es la toma del poder sino el logro de la felicidad. Por un lado eliminan de su vocabulario toda noción de trascendencia -el misterio insoluble de la creación de la materia, la realidad del dolor, la inevitable tragedia de la vejez y la muerte- o responden con vulgaridades seudocientíficas a las naturales inquietudes e interrogantes que han servido y sirven de base a las manifestaciones del fenómeno religioso a lo largo de la historia de la humanidad; por otro, excluyen la consideración de la existencia completa de nuestro cuerpo: esta realidad carnal, escandalosa y traumática para los «ascéticos» de toda laya, negada siempre en nombre de ideologías que lo convierten en simple abstracción angélica o lo reducen. a la triste condición de mero instrumento de trabajo. Mutilación por partida doble -física y metafísica- reflejada en la uniformidad e inconsistencia de unos programas culturales perfectamente intercambiables. (...) Ninguna propuesta -de debate sobre el tópico de la industrialización en cuanto presunto, agente liberador del ser humano o las aberraciones, cada vez más suicidas, de la sociedad de consumo. Ninguna alternativa en términos de imaginación y utopía."

 https://i.ytimg.com/vi/8RuWgaBnlNk/hqdefault.jpg